domingo, 22 de marzo de 2015

Te dejaré...

Caen las hojas y caigo yo sobre tus brazos.
Tu otoño marchita mi dinamismo, me descansa en tu regazo perfumado.
Uno de tus besos llena de rocío mis labios secos.
Hoy te amo, mañana quizás ya no.

El corazón es estacional.
Varía según las nubes y los atardeceres.
Quédate conmigo un rato, quédate acostada acá.
Respira conmigo el café y el té de canela, tu aliento.

Cae el sol más temprano, caen las estrellas antes.
El naranjo del horizonte se estaciona a las siete.
Como tu mano en mi pecho y tu respiración sobre mi vientre.
Tu desnudez despierta con la luna y una que otra lluvia te abriga, mis brazos.

Antes del amanecer azul, dibujaré con caricias tu espalda.
Tatuaré un no te vayas abajo de tu cuello mientras huelo tu pelo.
Te pediré que no regreses sabiendo que lo harás.
Te dejaré dormir, te dejaré suspirar, te dejaré de amar apenas me enfrente de nuevo a la ciudad.


viernes, 11 de octubre de 2013

Sensación...

El cielo en los pies, brisa cálida, un poco de sudor y algo de perdición.
El hormigueo recorre decidido la piel, mientras centímetro a centímetro el tiempo deja de hacerse presente.
Por unos segundos ya nada importa, los sentidos en estado de confusión.
Se puede ver el sabor del aire, mientras la textura de los sonidos roza tus ojos semiabiertos.

Instantes en los que todo es posible sin moverte, el mundo se vuelve uno en las estrellas y todo parece tan surreal.
En medio de una supernova puedes ser lo que quieras, los límites se quiebran como las leyes que rigen el curioso devenir de dos.

De pronto y sin esperarlo, vuelve la realidad...

jueves, 19 de septiembre de 2013

Estrella fugaz...

Caminaba y la vi, parecía tan familiar a mis ojos.
Deleitó el cielo por unos segundos y se fue, de la nada a un todo y vuelta al vacío.
Mientras quieto de la impresión, olvidé pedir mis deseos que en la caída se cumplian...

jueves, 12 de septiembre de 2013

Belleza - Fotografía.

Recuerdo ir caminando con el frío de compañía.
La mañana estaba celeste y a veces blanca.
Un poco de humo azul y muchos pensamientos sobrevolando mi mente.

Verde por un lado, un azul marino con líneas blancas por otro.
Apareció como un destello, me cegó en un principio.
El propósito de todo se mostraba después de tanto tiempo escondido.

Belleza.
Dulce belleza.
Infinito en belleza.
Poesía en belleza.
Divina creación en función de la belleza.

La vida desde ese momento cambió para siempre.
Comencé a salir como un niño a buscar el motor que lo mueve todo.
Corrí, caminé, me senté y observé pacientemente cada momento.

Me convertí en un retratista, en un explorador, en un aventurero.
Decidí a actuar como Cronos para jugar con el tiempo junto a mi máquina.
Lo capturé, lo observé y me gustó... lo enseñé y seguí explorando.

El camino sigue y no se detiene.
La búsqueda continúa sin descanso, la esencia no deja de mezclarse.
Junto a mi máquina del tiempo somos uno y para siempre.
Somos el
espectador que decidió ser protagonista de la realidad creándola, buscándola, dibujándola...

sábado, 11 de mayo de 2013

Abro, Busco...

Abro mis ojos.
Abro mi alma.
Busco entre los escombros, todo lo que antes fui.
Cada paso, cada decisión.
Habrá más en este mundo?
Mañana puede que sepa.
Un día más, no es espera.

Abro mi boca.
Abro mi mente.
Busco entre las flores, mi ropa está sucia.
Cada prenda, cada retazo de género.
Hoy no es un buen día para mi.
Me hago más ligero.
Urjo al tiempo, quiero volar.

Uno a uno vamos haciéndonos más sabios.
Miramos el universo en busca de respuestas.
Hemos buscando en todas partes, menos en la esencia.
Cada quién es un libro.
Biblioteca de historias, historias en personas.
Asimilando la realidad.
Arremolinados frente a la duda.

Abre tus manos.
Abre tus oídos.
Busca la verdad, está dentro de ti.
Cada vez que quiere salir, choca con el muro de la lógica.
Haciéndose trizas, llegando a retazos.
Mientras te haces nube blanca.
Una y otra vez... sigues sin escuchar lo que te dicta el éter.

Abre tus alas.
Abre tus puntos.
Busca la energía de las luciérnagas.
Camina entre las estrellas y la luna.
Haz de tus momentos el infinito.
Madera impregnada, lejos del olvido.
Once rotaciones, dos días, cinco noches... sé tú.